Decir abiertamente sobre tu sexualidad es un momento poderoso, pero puede generarte mariposas en el estómago, ¿verdad? Después de todo, estamos hablando de algo muy personal. Y aunque el mundo ha avanzado en muchos sentidos, todavía persisten temores reales. Por eso, he separado algunos consejos prácticos para ayudarte a vivir este momento con menos ansiedad.
Entiende tu sexualidad
Primero, Entiende por qué quieres contarlo. ¿Es porque quieres vivir auténticamente? ¿Porque quieres compartir tu felicidad con las personas que amas? Conocer tu “por qué” te dará fuerza y claridad.
Después, Piensa en quién merece saberlo primero. Elige a esa persona que te abrazará con el corazón. Un querido amigo, un hermano, alguien que ya ha mostrado su apoyo a las causas LGBT. Tener una primera experiencia positiva puede darte confianza para los siguientes pasos.
Piensa, ensaya y ábrete
Otro consejo valioso: Ensayar lo que vas a decir ayuda mucho. Puede parecer extraño, pero practicar frente al espejo, o incluso escribir una carta (aunque no la entregues), te ayudará a ordenar tus sentimientos.
Además, No te cubras ante reacciones que no dependen de ti. La respuesta de la otra persona no define tu valor. Eres increíble tal como eres, y si alguien no lo entiende, es su pérdida, no la tuya.
¿Tienes miedo?
Y si te asustas, recuerda: No tienes que hacerlo solo. Grupos de apoyo en línea, psicólogos o incluso amigos de la comunidad pueden acompañarte.
Aceptar tu sexualidad es un acto de amor propio. Y el amor propio nunca está mal.